Hay una historia global del mundo hispánico que va más allá de las independencias
Entrevistamos a Manuel Andreu Gálvez y Tomás Pérez Vejo a propósito de la presentación de su libro: "La implosión de las monarquías española y portuguesa y el nacimiento de los nuevos estados-nación iberoamericanos" queplantea una revisión profunda de la forma en que se ha interpretado la desaparición de las monarquías ibéricas y el nacimiento de los estados nación en el mundo hispánico.
Frente a las lecturas tradicionales centradas en guerras de independencia nacionales, los autores proponen entender el proceso como una “implosión” interna de estructuras políticas de antiguo régimen. Como explica Pérez Vejo, la monarquía hispánica “no es un imperio colonial como los del siglo XIX, sino una monarquía compuesta”, formada por distintos reinos y territorios a ambos lados del Atlántico.
Desde esa perspectiva, el surgimiento de casi una veintena de nuevos estados no sería tanto el resultado de independencias nacionales como el efecto de “la crisis imperial que da origen al nacimiento de estos nuevos estados-nación”. El libro analiza conjuntamente los casos español y portugués, considerados los primeros imperios verdaderamente globales de la historia. Ambos procesos compartieron orígenes similares y un detonante común: la invasión napoleónica de la Península Ibérica. Sin embargo, sus desenlaces fueron radicalmente distintos.
Mientras la monarquía española terminó fragmentándose en múltiples estados, el caso portugués derivó en una solución singular: el mantenimiento de Brasil como una unidad política. Uno de los aspectos más sugerentes del estudio es el análisis de los escenarios alternativos que pudieron haberse producido. Los autores recuerdan que la historia no estaba predeterminada: “No pasó lo que pasó porque necesariamente fuese a pasar”, señala Pérez Vejo.
Entre las posibilidades que llegaron a contemplarse figuraba incluso el traslado de la monarquía española a América, una propuesta defendida en su momento por Jovellanos. La obra también incorpora a los actores que habitualmente quedan fuera del relato histórico: los movimientos contrarrevolucionarios y los sectores realistas. Más que simples opositores a la revolución liberal, los autores los presentan como defensores de una determinada organización social, religiosa y política heredada del antiguo régimen.
Por último, los autores realizan con una reivindicación metodológica: la necesidad de recuperar una mirada global para comprender el siglo XIX iberoamericano. Para los autores, entender lo que ocurría en Madrid, México o Buenos Aires como fenómenos aislados impide captar la verdadera dimensión de un proceso histórico compartido. Como resume Pérez Vejo, “hay una historia global del mundo hispánico que va más allá de las independencias”.