Un buen beneficio para la humanidad sería cuidar a todos los demás como a tus propios hijos
Entrevistamos a Hugo Sigman, ganador del premio Ernesto Cardenal de la Concordia y los Derechos Humanos. En este diálogo nos cuenta que su carrera comenzó en la medicina y la psiquiatría, atraído por “los aspectos humanos” de la relación médico-paciente más que por la enfermedad en sí.
La dictadura argentina de 1976 y el riesgo político empujaron a Sigman y a su esposa Silvia a emigrar a Barcelona, donde fundaron en 1977 Chemo Ibérica. Nos explica que el grupo que construyó no es solo biotecnológico: también produce principios activos y medicamentos terminados para laboratorios de todo el mundo.
Sobre la pandemia, sostiene que el control del COVID fue posible gracias “al conocimiento científico” y a la capacidad global de encontrar soluciones antes inexistentes. Para Sigman, la pandemia dejó una mayor sensibilidad ante el riesgo sanitario, aunque dividida entre quienes vieron que “las vacunas ayudaron mucho” y quienes lo interpretaron como “un negocio”.
Destaca que durante la pandemia se vivieron “los momentos de menos egoísmo científico”, porque el conocimiento se difundió rápidamente. Sobre la biotecnología, afirma que, bien utilizada, “está ayudando a que los seres humanos vivamos mejor”, tanto en alimentación como en ecología y medicina.
Subraya avances en tratamientos oncológicos e inmunoterapia, pero advierte que los altos costes dificultan el acceso y presionan los sistemas de salud. Defiende los biosimilares como una vía para “mejorar el acceso” a terapias biotecnológicas para los pacientes que las necesitan.
En la parte final, vincula el premio recibido con su principal preocupación: la pérdida de concordia y el deterioro de los derechos humanos. Sigman alerta sobre la polarización, las guerras, el debilitamiento de organismos internacionales y concluye que vivimos un momento en que “los seres humanos no nos cuidamos los unos a los otros”. "Un buen beneficio para la humanidad sería cuidar a todos los demás como a tus propios hijos", apostilla.