“La delicadeza también tiene su fuerza”: João Anzanello, un canto a la literatura como resistencia
10/6/26. Entrevistamos al escritor brasileño , que además es nieto de españoles de Granada. Participó en Casa de América en Leer Iberoamérica Lee con una intervención titulada Un canto a la literatura.
Para él, la literatura también está hecha de pausas: necesita cortes, respiraciones y vacíos para que la historia “ruede” y circule. En un mundo atravesado por el ruido, la velocidad y el colapso, defiende la literatura como una forma de mirar el presente y también de resistir. Su escritura ha sido vinculada a la delicadeza, una cualidad que, lejos de ser frágil, “también tiene su fuerza, tiene su potencia”.
Carrascosa vuelve a la infancia, la familia, las pérdidas y las ausencias porque allí se sitúa el primer contacto con la palabra y con la necesidad de nombrar el mundo. Procedente de una pequeña ciudad del “Brasil profundo”, entiende esos territorios íntimos como raíces que moldean la sensibilidad y la mirada. La familia, dice, diseña nuestras fronteras, aunque después cada persona construya otra familia que lega al mundo.
En su defensa del cuento, lo describe como un género de intensidad y transformación: siguiendo a Cortázar, recuerda que “el cuento vence por knockout”. Para él, la narrativa breve es “una especie de reconstrucción racional de una emoción”, un desafío que exige precisión y vigor.
Su experiencia en publicidad le enseñó a pesar cada palabra y a contar historias breves capaces de tocar y afectar a quien las recibe.
La naturaleza, los ríos, las orillas y las desembocaduras siguen alimentando sus metáforas, porque esa raíz permanece “en nuestras vísceras” y en la columna vertebral de la memoria. Desde Brasil, destaca la vitalidad de las periferias, de las ciudades pequeñas y de las metrópolis, donde surgen nuevas voces, escrituras, poesía oral y una gran fertilidad literaria.